Simplemente, el esfuerzo de "traducir" mata la diversión de leer.
Me gustaría compartir con todos los lectores dos adaptaciones de clásicos castellanos que me han gustado por su claridad, fidelidad al original y sencillez de lectura.
- La vida de Lazarillo de Tormes, en adaptación de Vicente Muñoz Puelles.
- La Celestina, en versión teatral de Luis García Montero.
Los que no hayan podido con las versiones originales, o aquellos que ni siquiera les han dado una oportunidad, disfrutarán con su sorprendente modernidad, con personajes vivos, cercanos, llenos de matices y ambigüedades.
Me parecen especialmente recomendables para profesores y estudiantes de secundaria.