A quienes todavía piensen que la literatura sirve solo para evadirse, les recomiendo la lectura de El Paraíso en la otra esquina, de Mario Vargas Llosa.
La obra cuenta las intensas vidas del pintor Paul Gauguin y de su abuela, Flora Tristán.
Este sábado he ido de excursión a Covarrubias. Sus piedras y su entorno recomponen el espíritu, y una visita a De Galo, los estómagos, con mención especial de una olla podrida. El restaurante fue una posada por la que pasaron personajes como los escritores Lorca y Blas de Otero.
De regrero a Madrid, por la carretera hacia Aranda y justo pasado Baños de Valdearados, nos detenemos a visitar los restos de la Villa Romana de Santa Cruz. En medio de la llanura, azotados por un viento más que fresco, la vigilante-guía nos explica un poco de la historia de ese lugar. El enorme mosaico de Baco, en una de las salas principales, merece la visita.